Skip to content

Article image
Nuevo estándar de seguridad para laboratorios universitarios mexicanos

Las universidades son centros de innovación, pero también albergan peligros ocultos. Un nuevo estudio publicado en ACS Chemical Health & Safety (2026) revela que, si bien los laboratorios académicos son esenciales para el descubrimiento, muchos no cumplen con los estándares básicos de seguridad.

Investigadores han introducido la herramienta IHSCE (Gestión Integrada de Salud, Seguridad, Protección Civil y Medio Ambiente) para reducir la brecha entre “tener un laboratorio” y “tener un laboratorio seguro”. Tras probar la herramienta en 23 laboratorios de docencia e investigación de una universidad pública mexicana, los resultados constituyen una clara advertencia para las instituciones académicas de todo el mundo.

La Realidad: Una Puntuación de 5.5/10

La auditoría utilizó una escala de 10 puntos categorizada como un semáforo. La universidad se ubicó en la zona amarilla (media) con una puntuación general de 5.5.

Si bien “media” puede parecer aceptable, el desglose de áreas de seguridad específicas revela una situación más preocupante. Por ejemplo, Equipo de Emergencia y Seguridad —el mismo equipo diseñado para salvar vidas en caso de accidente— recibió una calificación reprobatoria de 3.7.

Dónde falla el sistema

El estudio, dirigido por Heidy Burrola-Núñez y su equipo, identificó varias fallas críticas que persisten a pesar de las regulaciones modernas:

  • Invisibilidad de la discapacidad: A pesar de la reputación inclusiva de la universidad, el 0% de los laboratorios contaba con bancos de trabajo modificados o estaciones de seguridad (como lavaojos) accesibles para estudiantes en silla de ruedas.
  • Mentalidad de “Repararlo después”: En lugar de mantenimiento preventivo, los laboratorios operaban solo con mantenimiento correctivo, lo que significa que el equipo solo se repara cuando falla.
  • Falta de elementos esenciales: Sorprendentemente, el 0% de los laboratorios contaba con botiquines de primeros auxilios accesibles y bien abastecidos.
  • Almacenamiento peligroso: En los laboratorios de investigación, era frecuente encontrar productos químicos obstruyendo los pasillos o almacenados debajo de los bancos debido a las graves limitaciones de espacio.

“Varios estudios han sugerido que los laboratorios universitarios pueden representar mayores riesgos que las instalaciones industriales, debido principalmente a la limitada inversión en infraestructura de seguridad y a la prevalencia de una cultura de seguridad más relajada”, señalaron los autores en la publicación.


Redefiniendo la “Cultura de Seguridad”

La herramienta IHSCE no es solo una lista de verificación; es un diagnóstico del alma de la universidad. Los investigadores encontraron una enorme desconexión entre las normas legales y los hábitos cotidianos.

Incluso cuando existían campanas extractoras de alta tecnología, muchas no funcionaban. Quizás lo más alarmante fueron los informes de que algunos instructores aún promovían prácticas heredadas inseguras, como el pipeteo con la boca, o permitían a los estudiantes trabajar sin batas de laboratorio. Estas fallas culturales se relacionaron con tragedias recientes, como una explosión en 2024 en un laboratorio de biotecnología mexicano que dejó a un estudiante en coma y a otro con pérdida permanente de la visión.

Una Hoja de Ruta hacia el 10/10

El objetivo de la herramienta IHSCE es que los laboratorios alcancen la zona “Verde” (7.01–10.0) de alto cumplimiento. Al evaluar 85 elementos específicos en siete subindicadores, incluyendo la formación del profesorado y la gestión de residuos químicos, las universidades cuentan ahora con un manual claro para la mejora.

El estudio concluye que la seguridad no puede ser “relajada”. Para proteger a la próxima generación de científicos, las instituciones deben alejarse de las soluciones reactivas y avanzar hacia una cultura donde la seguridad sea tan fundamental como la propia investigación.


Fuente: Avanzando en la Seguridad del Laboratorio: La Herramienta IHSCE para la Gestión Integrada de Salud, Seguridad, Protección Civil y Medio Ambiente en Laboratorios Universitarios