El ciclo de vida de validación del proceso es un marco de tres etapas que garantiza que los procesos de fabricación se diseñen, califiquen y mantengan en un estado de control durante toda la producción comercial. Este enfoque basado en riesgos e impulsado por la ciencia se formalizó en la guía de la FDA de 2011 y luego fue adoptado por ICH y el Anexo 15 de GMP de la UE. Las tres etapas son Diseño de procesos, Calificación de procesos y Verificación continua de procesos.
Etapa 1: Diseño del proceso
Durante la Etapa 1, el conocimiento del proceso se recopila a través de estudios de desarrollo, experimentos de ampliación y ejecuciones de caracterización. Los principios de Calidad por diseño (QbD) se aplican para identificar parámetros críticos de proceso (CPP) y atributos críticos de calidad (CQA). Esta etapa finaliza cuando se ha definido un proceso de fabricación comercial robusto y reproducible.
Etapa 2: Calificación del Proceso
La etapa 2 evalúa si el proceso diseñado es capaz de realizar una fabricación comercial reproducible. Incluye la calificación de instalaciones y servicios públicos, la calificación de equipos y la Calificación de desempeño del proceso (PPQ), generalmente tres lotes exitosos consecutivos a escala comercial que demuestran que el proceso cumple con todos los criterios de aceptación predefinidos. El protocolo PPQ especifica planes de muestreo, controles durante el proceso y métodos de análisis estadístico.
Etapa 3: Verificación continua del proceso
La etapa 3 es el monitoreo continuo del proceso de fabricación comercial para detectar variabilidades y tendencias inesperadas. Los gráficos de control estadístico de procesos (SPC), las revisiones anuales de productos y el análisis de datos de lotes en tiempo real son herramientas comunes. Si las tendencias indican que el proceso está a la deriva, el sitio inicia una investigación, potencial CAPA, y puede regresar a la Etapa 2 para recalificación.
Aplicaciones
El enfoque del ciclo de vida se aplica a todas las formas farmacéuticas, productos biotecnológicos y dispositivos médicos. Reemplaza el enfoque tradicional de validación de tres lotes por un modelo continuo basado en datos. La transferencia de tecnología y las actividades de ampliación también se benefician de este marco estructurado.
Conclusión
El ciclo de vida de validación del proceso de tres etapas representa un cambio de paradigma de un evento de validación único a un estado continuo de control. Al integrar el diseño de procesos, la calificación y la verificación continua, los fabricantes logran una comprensión más profunda del proceso y una mayor garantía de calidad del producto. Este enfoque se alinea con los objetivos ICH Q8, Q9 y Q10.