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Principios BPL de la OCDE

Los Principios de Buenas Prácticas de Laboratorio (BPL) de la OCDE** fueron adoptados por primera vez en 1981 por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos para promover la calidad y validez de los datos de prueba utilizados para determinar la seguridad de productos químicos y productos. Forman la base de las regulaciones nacionales de BPL en todos los países miembros de la OCDE y en muchas economías no miembros. Los principios están diseñados para facilitar la Aceptación Mutua de Datos (MAD), eliminando pruebas duplicadas y reduciendo las barreras al comercio.

¿Qué son los principios BPL de la OCDE?

Los Principios BPL de la OCDE comprenden diez secciones interdependientes que cubren todos los aspectos de la gestión de estudios no clínicos: organización y personal, programa de garantía de calidad, instalaciones, aparatos y materiales, sistemas de prueba, elementos de prueba y referencia, procedimientos operativos estándar, rendimiento e informes del estudio, y archivo. Estas secciones funcionan juntas como un sistema de calidad integrado en lugar de una lista de verificación de requisitos aislados. Los principios se aplican a todos los estudios no clínicos de salud y seguridad ambiental requeridos por las regulaciones.

Requisitos reglamentarios

Los países miembros de la OCDE han incorporado los Principios BPL a la legislación nacional, como la Decisión del Consejo de la OCDE sobre Aceptación Mutua de Datos que obliga legalmente a los miembros a aceptar datos que cumplan con las BPL de otros estados miembros. Los Documentos de Consenso de BPL de la OCDE brindan orientación detallada sobre temas específicos, incluidos sistemas computarizados, estudios en múltiples sitios y pruebas a corto plazo. El cumplimiento se verifica a través de programas nacionales de seguimiento de BPL que realizan inspecciones periódicas y auditorías de estudios.

Implementación

La implementación comienza con un análisis de brechas que compara las prácticas existentes con los Principios de la OCDE, seguido por el desarrollo de Procedimientos Operativos Estándar (SOP) y el establecimiento de una Unidad de Garantía de Calidad (QAU). Las organizaciones deben capacitar al personal sobre los requisitos de BPL y documentar todas las estructuras y responsabilidades organizativas. La Gestión de las instalaciones de pruebas tiene la responsabilidad final de garantizar el cumplimiento en todas las operaciones.

Documentación

Los Principios de la OCDE exigen una documentación completa que incluya un programa maestro de todos los estudios, planes de estudio con protocolos definidos, datos sin procesar e informes finales. Todas las desviaciones, modificaciones y acciones correctivas deben documentarse y ser rastreables. Los sistemas de gestión de registros deben garantizar la integridad de los datos durante todo el período de retención, que normalmente oscila entre cinco y quince años, según el tipo de producto.

Conclusión

Los Principios BPL de la OCDE son el estándar de oro mundial para las pruebas de seguridad no clínicas, lo que permite la armonización internacional a través del marco de Aceptación Mutua de Datos. El cumplimiento de estos principios garantiza que las autoridades reguladoras de todo el mundo puedan confiar con confianza en los datos de los estudios, lo que reduce las pruebas con animales y facilita el comercio global. Las organizaciones deben permanecer alerta mientras la OCDE continúa actualizando sus directrices para abordar tecnologías emergentes como los sistemas computarizados y la inteligencia artificial en el análisis de datos.