Los inhaladores son dispositivos de administración de medicamentos que administran medicamentos directamente a los pulmones, lo que proporciona un rápido inicio de acción para las afecciones respiratorias y al mismo tiempo minimiza la exposición sistémica. La terapia de inhalación es la piedra angular del manejo del asma y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, ya que administra broncodilatadores y agentes antiinflamatorios directamente en su sitio de acción. La ruta pulmonar también ofrece potencial para la administración sistémica de fármacos debido a la gran superficie y la rica vascularización de los alvéolos.
¿Qué son los inhaladores?
Los inhaladores generan un aerosol de partículas de fármaco lo suficientemente pequeñas como para penetrar el tracto respiratorio inferior. El tamaño de las partículas determina dónde se depositan en el árbol respiratorio: las partículas mayores de 5 micrómetros se depositan en la orofaringe, las partículas de 2 a 5 micrómetros llegan a las vías respiratorias de conducción y las partículas de 0,5 a 2 micrómetros llegan a los alvéolos. La fracción de la dosis emitida que llega a los pulmones, llamada fracción de partículas finas, es un determinante clave de la eficiencia del inhalador.
Tipos de inhaladores
Los inhaladores de dosis medidas (IDM) utilizan un propulsor para expulsar una dosis medida de medicamento de un recipiente presurizado. Los MDI tradicionales utilizaban propulsores de clorofluorocarbonos, que han sido reemplazados por propulsores de hidrofluoroalcanos. Los IDM requieren coordinación entre la activación y la inhalación, y a menudo se utilizan espaciadores o cámaras de retención para mejorar la administración del fármaco y reducir el depósito orofaríngeo. El propulsor se evapora rápidamente después de su activación, dejando partículas de fármaco suspendidas en la corriente de aire.
Los inhaladores de polvo seco (DPI) administran el medicamento en forma de polvo seco que se aerosoliza mediante el esfuerzo inspiratorio del paciente. Los DPI no requieren propulsores ni coordinación entre actuación e inhalación, pero sí requieren un caudal inspiratorio suficiente para desagregar el polvo y generar partículas finas. Los diferentes dispositivos DPI tienen diferente resistencia interna, lo que afecta el caudal que el paciente puede generar. Los ejemplos incluyen los dispositivos Diskus, Turbuhaler y HandiHaler.
Los nebulizadores convierten soluciones o suspensiones líquidas de medicamentos en una fina niebla que se inhala a través de una boquilla o mascarilla durante varios minutos. Los nebulizadores se utilizan cuando los pacientes no pueden coordinar el uso del inhalador, cuando se necesitan dosis altas del medicamento o cuando el medicamento no está disponible en una formulación de MDI o DPI. Los nebulizadores de chorro utilizan gas comprimido, mientras que los nebulizadores ultrasónicos y de malla utilizan energía vibratoria para generar el aerosol. Los nebulizadores son menos portátiles y requieren tiempos de administración más largos que los MDI o DPI.
Cuándo utilizar
Los inhaladores están indicados principalmente para afecciones respiratorias que incluyen asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica y fibrosis quística. Los agonistas beta-2 inhalados proporcionan una broncodilatación rápida para los síntomas agudos, mientras que los corticosteroides inhalados proporcionan una terapia antiinflamatoria de mantenimiento. Los antibióticos inhalados se utilizan para las infecciones respiratorias crónicas en la fibrosis quística. Se está explorando la vía sistémica por inhalación para fármacos como la insulina, la levodopa y ciertas vacunas, donde la absorción rápida y la evitación del metabolismo de primer paso son ventajosas.
Cuándo no utilizar
Los inhaladores no son apropiados para pacientes que no pueden generar suficiente flujo inspiratorio para los IMD o que no pueden coordinar la activación y la inhalación de los IDM sin un espaciador. Los pacientes con deterioro cognitivo grave o limitaciones físicas pueden requerir terapia nebulizada. Los inhaladores generalmente no son adecuados para fármacos que requieren una dosificación sistémica precisa o que tienen un índice terapéutico estrecho, porque la absorción pulmonar es variable. Los fármacos que irritan las vías respiratorias no deben administrarse por inhalación.
Ventajas
Beneficios prácticos
- La administración directa al órgano diana permite dosis más bajas que la administración sistémica
- Rápido inicio de acción de los broncodilatadores.
- Portabilidad y conveniencia con MDI y DPI
- Sin agujas, lo que las hace preferidas por los pacientes reacios a las inyecciones.
Beneficios clínicos
- Reducción de los efectos secundarios sistémicos en comparación con la administración oral o intravenosa
- Menor dosis total de fármaco requerida para un efecto terapéutico equivalente
- Bypass del metabolismo de primer paso para la fracción absorbida sistémicamente
- Capacidad para administrar fármacos durante síntomas respiratorios agudos.
Desventajas
Limitaciones clínicas
- El depósito orofaríngeo significativo provoca efectos secundarios locales como candidiasis y disfonía.
- Depósito pulmonar variable según la técnica del dispositivo y los factores del paciente
- Entrega ineficiente: sólo del 10 al 30% de la dosis llega a los pulmones.
- Algunos pacientes no pueden generar un flujo inspiratorio adecuado para los DPI
Problemas relacionados con el paciente
- MDI requiere coordinación entre la actuación y la inhalación.
- Requisitos de limpieza y mantenimiento de los dispositivos.
- Dificultad para contar las dosis restantes en algunos dispositivos
- Sabor a propulsor o sensación de frío con MDI
Mejores Prácticas para la Administración
La técnica MDI requiere agitar el recipiente, exhalar completamente, actuar mientras se inhala lenta y profundamente y luego contener la respiración durante 10 segundos. Se debe utilizar un espaciador para mejorar el parto y reducir el depósito orofaríngeo. La técnica DPI varía según el dispositivo, pero generalmente requiere cargar la dosis, exhalar fuera del dispositivo e inhalar con fuerza y profundidad. El enjuague bucal con agua después del uso de corticosteroides inhalados reduce el riesgo de candidiasis oral y disfonía.
Consideraciones especiales
Los pacientes que usan varios tipos de inhaladores deben usar primero el broncodilatador y luego esperar antes de usar el inhalador de corticosteroides. Los espaciadores deben limpiarse mensualmente con un detergente suave y secarse al aire. Los DPI deben almacenarse en un ambiente seco, ya que la humedad puede provocar que el polvo se acumule. Las cámaras de retención con válvula reducen la necesidad de coordinación con los IDM y son particularmente útiles para niños y pacientes de edad avanzada.
Conclusión
Los inhaladores son herramientas esenciales en el tratamiento de las enfermedades respiratorias y ofrecen una administración dirigida con un inicio rápido y efectos sistémicos reducidos. La selección adecuada del dispositivo y la capacitación técnica son fundamentales para obtener resultados óptimos, y los médicos deben revisar y corregir periódicamente la técnica del inhalador para garantizar que los pacientes reciban el beneficio completo de su medicación.