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Introducción a las neoplasias hematológicas

May 26, 2026

Las neoplasias malignas hematológicas son trastornos neoplásicos clonales que surgen de células madre hematopoyéticas o células progenitoras comprometidas en la médula ósea. Abarcan un grupo diverso de enfermedades clasificadas por linaje celular (mieloide versus linfoide) y comportamiento clínico (agudo versus crónico). El laboratorio desempeña un papel central en el diagnóstico a través del CBC, frotis de sangre periférica, examen de médula ósea, citometría de flujo, citogenética y pruebas moleculares.

Marco de clasificación

La clasificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) integra características clínicas, morfología, inmunofenotipo, genética y marcadores moleculares. Las categorías principales incluyen: neoplasias mieloproliferativas (MPN, por ejemplo, CML, PV, ET, PMF), síndromes mielodisplásicos (MDS), neoplasias mielodisplásicas/mieloproliferativas superpuestas (MDS/MPN, por ejemplo, CMML), leucemia mieloide aguda (AML) y neoplasias relacionadas, neoplasias linfoides precursoras (ALL/LBL), neoplasias de células B maduras (CLL/SLL, DLBCL, linfoma folicular, mieloma múltiple, linfoma de Hodgkin) y neoplasias de células T maduras y células NK.

Enfoque de diagnóstico

La evaluación inicial comienza con un hemograma completo y diferencial. Las anomalías pueden incluir citopenias (anemia, trombocitopenia, neutropenia) debido a insuficiencia de la médula ósea o citosis (leucocitosis, trombocitosis, eritrocitosis) que indican un proceso proliferativo. Los blastos (células inmaduras con una alta proporción núcleo-citoplasma, cromatina abierta, nucléolos prominentes y citoplasma basófilo) son el sello distintivo de la leucemia aguda. El frotis de sangre periférica se examina en busca de blastos, morfología anormal de los glóbulos blancos (neutrófilos displásicos, anomalía de Pelger-Huët, monocitos anormales) y morfología anormal de los glóbulos rojos (células en forma de lágrima en la mielofibrosis, glóbulos rojos nucleados). También puede haber trombocitopenia o trombocitosis.

Aspiración y biopsia de médula ósea

La aspiración y la biopsia de médula ósea son esenciales para el diagnóstico definitivo. El aspirado proporciona células para evaluación morfológica (recuento diferencial, porcentaje de blastos, displasia), citometría de flujo (inmunofenotipado), análisis citogenético (cariotipo, FISH) y estudios moleculares (PCR, secuenciación). La biopsia (núcleo de trépano) proporciona arquitectura: celularidad, fibrosis, patrón de infiltración y granulomas. El recuento de blastos > 20 % en sangre o médula ósea define leucemia aguda según los criterios de la OMS (excepto para la AML con anomalías genéticas recurrentes). La aspiración con punción seca sugiere mielofibrosis o médula obstruida.

Citometría de flujo

La citometría de flujo es fundamental para la asignación y clasificación de linajes. Las células se tiñen con anticuerpos conjugados con fluorocromo contra grupos de antígenos de diferenciación (CD). Marcadores mieloides: CD13, CD33, CD117, mieloperoxidasa (MPO), CD11c, CD14, CD64, CD15. Marcadores monocíticos: CD14, CD64, CD11c, CD36. Marcadores eritroides: CD235a (glicoforina A), CD71. Marcadores megacariocíticos: CD41 (GPIIb), CD61 (GPIIIa), CD42b. Marcadores de linfoides B: CD19, CD20, CD22, CD79a, PAX5, inmunoglobulina de superficie. Marcadores de linfoides T: CD2, CD3, CD5, CD7, CD4, CD8. Marcadores de células asesinas naturales (NK): CD16, CD56, CD57. La leucemia aguda se clasifica además por linaje: leucemia mieloide aguda (LMA), leucemia linfoblástica aguda B (LLA-B) y leucemia linfoblástica aguda T (LLA-T). La leucemia aguda de fenotipo mixto (MPAL) expresa marcadores de más de un linaje.

Citogenética y genética molecular

Las anomalías cromosómicas son características definitorias de muchas neoplasias malignas hematológicas y aportan información pronóstica importante. Las translocaciones recurrentes en la AML incluyen t(8;21)(q22;q22) RUNX1-RUNX1T1, inv(16)(p13.1q22) CBFB-MYH11, t(15;17)(q24;q21) PML-RARA (leucemia promielocítica aguda) y t(9;11)(p22;q23) KMT2A-MLLT3. En la LLA, las anomalías comunes incluyen hiperdiploidía, t(12;21) ETV6-RUNX1, t(9;22) BCR-ABL1 (LLA Ph positiva) y reordenamientos de KMT2A. En la leucemia mieloide crónica, t(9;22) BCR-ABL1 es patognomónico. El cromosoma Filadelfia (Ph) t(9;22) también se observa en algunos casos de LLA y rara vez de AML. La hibridación fluorescente in situ (FISH) detecta reordenamientos específicos, mientras que el cariotipo proporciona una visión de todo el genoma. Las pruebas moleculares mediante PCR y secuenciación de próxima generación identifican mutaciones en genes como NPM1, FLT3-ITD, CEBPA, RUNX1, TP53, IDH1/2, DNMT3A, ASXL1 y JAK2.

Monitoreo de enfermedades residuales mínimas (ERM)

MRD se refiere a la presencia de células leucémicas por debajo del umbral de detección morfológica (típicamente <5% de blastos). La ERM es el predictor más potente de recaída en las leucemias agudas. Los métodos de detección incluyen citometría de flujo multiparamétrica (sensibilidad de 10⁻⁴ a 10⁻⁵), amplificación por PCR de transcripciones de fusión (sensibilidad de 10⁻⁵ a 10⁻⁶) y secuenciación de reordenamientos clonales de próxima generación (sensibilidad 10⁻⁶). El monitoreo seriado de ERM guía la intensificación del tratamiento, el momento del trasplante de células madre y la detección temprana de una recaída inminente.